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Más que una petición, una exigencia: ¡Liberen a Semeí Verdía! #Ostula

Adversus populus 20

Semei Verdia

Semeí Verdía Zepeda, líder de los grupos de autodefensa del municipio de Aquila, Michoacán

I

El domingo 19 de julio comenzaron las fiestas del lugar donde vivo, «la subida» le decimos los habitantes de Lagos de Moreno, en Jalisco. Una amiga y yo, poco antes del acto, nos encontramos para tomar el fresco, comer una «panocha», beber un «aguanieve» y ver cómo sucedían los últimos preparativos, detalles que no les compartiré aquí.

Antes de que comenzara la fiesta nos retiramos. Nos despedimos y volvimos a nuestros quehaceres. Los míos no eran tantos, así que opté por dedicar la tarde al ocio de las redes sociales. La primera actualización en mi time line en Facebook fue la del colectivo Proyecto ambulante, una agencia autónoma de información cuyo eslogan es «construyendo contrainformación», el tema del que daba cuenta lo compartían otras agencias y colectivos como Subversiones y Desinformémonos, todo mi reconocimiento a quienes los hacen posibles y a la labor, a veces peligrosa e ingrata, que cotidianamente realizan.

II

El tema en cuestión era la agresión por parte de la Policía Federal y el Ejército mexicano en contra de los habitantes de la comunidad nahua de Santa María de Ostula, quienes habían bloqueado la carretera costera, para más seña la carretera federal México 200, en protesta por la detención del comandante de su Policía Comunitaria, Semeí Verdía Zepeda, la mañana de ese domingo 19 de julio. La respuesta del Ejército y la Policía Federal fue la violencia en extremo, nadie asume la responsabilidad de la orden, pero lo cierto es que la orden fue dada y sus efectivos abrieron fuego en contra de la población, ocasionado la muerte del menor Idelberto Reyes García e hiriendo de gravedad a otros menores y adultos presentes en el bloqueo carretero. Pueden consultar la versión de los hechos, por parte de los habitantes de Ostula, en la página del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C. en esta liga.

Como muchas personas conozco la zona, como muchos de ustedes, en más de una ocasión, he disfrutado de las playas de San Juan de Alima, La Ticla en Aquila, El Faro de Bucerías, Maruata, entre otras. Pero también, en este 2015, por invitación del doctor en antropología Carlos Lucio, quien se dedica al desarrollo cooperativo de proyectos económicos para que comunidades indígenas y campesinas impulsen sus propias estrategias de crecimiento, tuve la oportunidad de conocer el poblado de Santa María Ostula y a algunos de sus habitantes, como Agustín Vera, quien ahora ha sido designado vocero de la comunidad en esta difícil situación. La agencia autónoma de comunicación Subversiones nos ofrece esta crónica y análisis de la lucha que, desde hace más de cinco años, han sostenido los pueblos nahuas en Michoacán: Embestida del ejército contra la comunidad de Santa María Ostula.

En algún lugar leí que «Se puede ver parte de la verdad y no reconocerla. Pero es imposible contemplar el mal y no reconocerlo», y lo que ocurre en estos momentos en aquella región de la costa en Michoacán, por decirlo así, es la manifestación «pura» del mal. Por ello, la manera en la que podemos manifestar nuestro apoyo a la comunidad y, de alguna manera, solidarizarnos con Semeí Verdía es apoyando las peticiones que para su liberación se han impulsado en las plataformas Change.org y la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos. Todos los Derechos para Todas y Todos [haz clíck en las ligas respectivas para firmar las peticiones].

III

En el encabezado de esta crónica sostengo que más que una petición, la liberación de Semeí Verdía es una exigencia, es cierto. La Procuraduría General de la República, a cargo de Arely Gómez González, ejerce acción penal en contra de Semeí Verdía acusándolo del delito de portación de armas de fuego y explosivos, de uso exclusivo del ejército; así como de haber cometido delitos electorales, concretamente la destrucción de material electoral [puedes leer al respecto en La Jornada].

Bajo una supuesta acción apegada al estado de derecho, en apego a la «ley», es que Semeí fue detenido y trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número 4, ubicado en el municipio de Tepic, en el estado de Nayarit. Seamos claros, por supuesto que en apego al derecho es inadmisible que particulares se armen y tomen control de territorios o ejerzan funciones en la impartición de justicia, cuya atribución es exclusiva del Estado mexicano y sus instituciones. Pero, y se trata de un pero nada trivial, el surgimiento de los grupos de autodefensa y la reactivación de las policías comunitarias en varias partes del país, ocurrió, justamente, por el abandono del Estado mexicano a sus atribuciones en la impartición de justicia y, lo que es más grave e inadmisible aún, por su evidente respaldo, fomento o complicidad con organizaciones criminales dedicadas a la producción, trasiego y distribución de narcóticos; dedicadas por igual a la extorsión, secuestro y desapariciones forzadas; responsables del desplazamiento de comunidades enteras a causa de los asesinatos y el terror en general.

La de Semeí y demás habitantes de Santa María de Ostula no era otra cosa que la defensa legítima de su persona, sus familias, sus bienes y su comunidad. Insisto, en el idílico país en el que viven los funcionarios al más alto nivel, tanto federal como estatales, el estado de derecho es una realidad; pero, frente a ello, existe una realidad contraria, brutal, perversa. Aún clamamos por conocer el paradero de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa y una larga y dolorosa lista de agravios que nos estremecen e indignan. Indignémonos, pues, y clamemos por la liberación de Semeí Verdía.

Además, al igual que el poeta Javier Sicilia, opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés; detener la guerra; liberar a José Manuel Mireles, a sus autodefensas, a Nestora Salgado, a Mario Luna y a todos los presos políticos; hacer justicia a las víctimas de la violencia; juzgar a gobernadores y funcionarios criminales; boicotear las elecciones, y devolverle su programa a Carmen Aristegui.

Críticas y comentarios a v4l3nc14@gmail.com

Comunicado de La Asamblea, Autoridades y Comandantes de la comunidad indígena de Santa María de Ostula

altoguerraostula

Al pueblo de México y a los pueblos del mundo.

Al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas.

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

 

1.-El pasado día 19 de julio del presente año, alrededor de las diez de la mañana, el comandante general de la Comunidad Indígena de Santa María Ostula y Coordinador de los Autodefensas y Comunitarios de los municipios de Aquila, Coalcomán, Chinicuila y Coahuayana, Cemeí Verdía Zepeda, fue detenido por integrantes el Ejército Mexicano y de la Fuerza Ciudadana del poblado de la Placita, municipio de Aquila, Michoacán, y trasladado en helicóptero a la ciudad de Morelia. Es necesario señalar que lo anterior se hizo con traición, pues, antes había sido citado por el gobierno. Horas después nos enteramos que es acusado de portación de armas de uso exclusivo del ejército y por la quema de papelería electoral. Dichos cargos son absolutamente falsos y la acusación de portación de armas no permitidas resulta ridícula, un mero pretexto para privar de la libertad a nuestro compañero, afectar la organización de la comunidad y favorecer los intereses criminales de los“caballeros templarios”.

2.-Unos minutos después la comunidad de Ostula estableció retenes a lo largo de la carretera federal número 200, a la altura de Xayakalan, el crucero de Ostula, el Duín y la Ixtapilla, quedando dentro del terreno de la comunidad tres pelotones de soldados federales pertenecientes al Batallón Número 86, destacamentado en Morelia, mismos que falsamente se hacían pasar como del Batallón Número 65 y que estaban amedrentando a la población al mismo tiempo que el compañero Cemeí Verdía era detenido. De manera paralela un grupo perteneciente a la policía federal se dedicó a detener a comunitarios de la comunidad de Aquila, secuestrándoles sus armas y radios. Así ocurrió también con el tesorero de la comunidad de Ostula a quien le quitaron su radio. Horas después el presidente del Consejo de Vigilancia también fue despojado de su radio, su sello y sus identificaciones por parte de la policía federal.

3.-Alrededor de las cinco de la tarde un numeroso grupo de policías estatales, marinos y policías federales acompañados de dos helicópteros artillados, con lujo de violencia y destruyendo lo que hallaban a su paso, incluidos varios vehículos de la comunidad, pasaron por sobre los retenes de la comunidad, tirando balazos, golpeando con macanas a quienes estaban a su alcance, arrojando gases lacrimógenos y deteniendo temporalmente los comuneros que podía; a su paso se incorporaron con ellos los soldados del Ejército Mexicano que se encontraban dentro del terreno de la comunidad de Ostula, pertenecientes al Batallón Número 86. A través de los altavoces de sus tanquetas se escuchaba: ¡ARRIBA LOS CABALLEROS TEMPLARIOS! Precisamente estos soldados, al pasar por la encargatura de Ixtapilla, de un modo sorprendente empezaron a disparar en contra de las casas y la población civil que se encontraba en el lugar RESULTANDO ASESINADO POR UN IMPACTO DE BALA EN LA CARA EL NIÑO EDILBERTO REYES GARCÍA DE DOCE AÑOS y resultando también heridos la niña Nataly Pineda Reyes, de 6 años, Edith Balbino Verda, Delgino Antonio Alejo Ramos de 17 años, Horacio Valladares Manuel de32 años, José Nicodemos Macías Zambrano, de 21 años, y Melesio Cristino Dirzio, de 60 años.

4.-En dicho sentido denunciamos la complicidad de los gobiernos federal y estatal, así como de los altos mandos castrenses, con la delincuencia organizada, para atacar y agredir a la población de las comunidades de la región. Es sorprendente que mientras las comunidades tienen decenas de vecinos y comuneros asesinados y desaparecidos por el crimen organizado, los jefes del cartel de los caballeros templarios en la región, Federico González Medina, alias Lico, y Mario Álvarez López, alias El Chacal, estén libres y protegidos por el gobierno. En atención a lo expuesto, pedimos a la sociedad civil nacional e internacional, así como a los organismos internacionales, a estar atentos a lo que pase en la región y a no permitir un nuevo asesinato, un nuevo secuestro, un nuevo despojo en contra de las comunidades de la región.

A los gobiernos federal y del estado exigimos:

1.- La LIBERTAD INMEDIATA E INCONDICIONAL DEL COMANDANTE CEMEÍ VERDÍA ZEPEDA Y EL RETIRO DE LOS FALSOS CARGOS QUE EXISTEN EN SU CONTRA.

2.- EL CASTIGO DE LOS MANDOS Y DE LOS INTEGRANTES DE LAS CORPORACIONES MILITARES Y POLICIACAS QUE ASESINARON AL NIÑO EDILBERTO REYES GARCÍA, HIRIERON Y GOLPEARON A DIVERSOS COMUNEROS Y DESTRUYERON LOS BIENES DE LA COMUNIDAD DE OSTULA.

3.- LA REPARACIÓN DE LOS DAÑOS CAUSADOS A LOS BIENES DE LA COMUNIDAD DE OSTULA Y LA DEVOLUCIÓN DE LOS SIGUIENTES ARTÍCULOS: CUATRO RADIOS DE COMUNICACIÓN, EL SELLO E IDENTIFICACIONES DEL CONSEJO DE VIGILANCIA, UNA PISTOLA CON REGISTRO Y CUATRO JUEGOS DE LLAVES.

4.- Presentación con vida de los comuneros desaparecidos y el castigo a los autores intelectuales y materiales del asesinato de comuneros pertenecientes a la comunidad de Ostula a lo largo de los últimos cuatro años.

5.- El respeto y otorgamiento de garantías para el funcionamiento de la policía comunitaria de los municipios de Aquila, Coahuayana, Chinicuila y Coalcomán.

XAYAKALAN, MICHOACÁN, A 20 DE JULIO DE 2015.  LA ASAMBLEA, AUTORIDADES Y COMANDANTES DE LA COMUNIDAD INDÍGENA DE SANTA MARÍA OSTULA

 

HÉCTOR ZEPEDA NAVARRETE

COMANDANTE DE LA POLICÍA COMUNITARIA DE COAHUAYANA

 

JUAN DÍAZ ALCALÁ

COMANDANTE DE LA POLICÍA COMUNITARIA DE AQUILA

 

ESTEBÁN AVIÑA MARMOLEJO

COMANDANTE DE LA POLICÍA COMUNITARIA DE CHINICUILA

 

GERMÁN RAMÍREZ SÁNCHEZ

COMANDANTEDE LA POLICÍA COMUNITARIA DE OSTULA

 

Firma la petición en Change.org [haz click en la imagen]  ¡Liberen a Semeí Verdía, comandante de la Policía Comunitaria de la comunidad indígena de Santa María de Ostula!

Firma la petición en Change.org [haz click en la imagen] ¡Liberen a Semeí Verdía, comandante de la Policía Comunitaria de la comunidad indígena de Santa María de Ostula!

Wirikuta

En la geografía sagrada del pueblo Wixárika, que se encuentra distribuida en los estados de Nayarit, Jalisco, Zacatecas y San Luis Potosí; Wirikuta es el espacio más importante, en él comenzó la vida. Asentado en el territorio desértico de San Luis Potosí, cerca del municipio de Real de Catorce, el pueblo wixaritari considera que la vida y la estrecha relación que los seres humanos tenemos con ella debe mantener un equilibrio, por lo cual este pueblo conserva muchas tradiciones orales y prácticas que, a nuestros ojos, los teiwarixi, como llaman los huicholes a los hombres blancos, son inteligibles, incomprensibles, hay quienes las consideran barbaras. El hecho es que al centro de Wirikuta, en la gran planicie desértica en la que se ubica, encontramos «el cerro del Quemado» nombre dado por las pigmentaciones que a simple vista se pueden apreciar en las laderas del cerro. Pero, para los wiraritari, «el cerro del Quemado» es el lugar donde Wirikuta reposa, razón por la que se han dado a la tarea de preservarlo y evitar que el mismo sea explotado por las minas en ésta y otras partes de la geografía sagrada Wixárika. Les comparto una vista panorámica de Wirikuta, tomada con una cámara análoga y un rollo de asa 100 en el año 2004, última vez que estuve ahí (haz click en la imagen).

Políticamente incorrecto

Adversus populus 19

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I

Entre la sinfonía de voces, que más pareciera un escándalo, que se pronuncian a favor de votar (por quien sea pero hacerlo), y los que invitan a no hacerlo o a anular el voto, me inclino por lo segundo.

Diré por qué, ciertamente, pero antes tengan a bien hacerme una concesión. Esta consiste en aceptar como premisa que todas las personas, absolutamente todas, pensamos y por tanto actuamos políticamente: Piensa y actúa políticamente el franelero que resiste a los inspectores de reglamentos que intentan retirarlo o reubicarlo, ya sea porque de ello dependa alimentar a su familia o poder tomarse unas chelas al final de la jornada. Piensa y actúa políticamente el automovilista que se dice a favor de que el franelero sea retirado o reubicado, ya sea porque defienda el espacio público agandallado por el franelero o porque diga simplemente que no debe estar allí. Piensa y actúa políticamente el ciclista urbano que se enfrenta al automovilista que invade las vías, muy pinches por cierto, que se han dispuesto para la movilidad alternativa, si es que las hay siquiera. Piensan y actúan políticamente los editores de una revista digital, que teniendo los recursos para ofrecer una edición impresa de sus contenidos deciden no hacerlo.

De esto se desprende que la nuestra, como muchas otras, es una sociedad politizada. De tal forma que, en esta dinámica es prácticamente imposible sostener una posición, por decirlo de alguna manera, congruente. Es decir, no hay quién tenga una forma de pensar y actuar políticamente “pura”, pasamos todo el tiempo de posiciones liberales humanistas a democráticas populares, pasando por posturas más bien conservadoras, por no decir mochas, hasta llegar a otras francamente autoritarias. Pero si ustedes, amables lectores, creen que esto no es así, que conocen a alguien, o conocen a alguien que conoce a alguien, o alguna o alguno de ustedes piensa y actúa congruentemente con un núcleo de ideas o valores, que llamaremos aquí con el genérico de ideología, entonces no pierdan su tiempo, pasen a otras lecturas y ubíquense, a gusto personal, entre las bestias salvajes o los dioses de algún olimpo.

II

«Pensar» políticamente los problemas actuales, resultará tan útil para ésta y para las siguientes generaciones como lo ha sido para nosotros saber si los ángeles son o no seres sexuales, o si Eva o Adán tenían ombligo. Se debe señalar, y quiero ser enfático en esto, que cuando hablo de nuestro modo de pensar y actuar no lo hago desde un aspecto cognitivo, no hablo de problemas de tipo psicológico o filosófico, que parten de la experiencia individual. Por el contrario, defiendo la idea de que nuestras formas de pensamiento diferenciadas provienen de una construcción socio-histórica, que más o menos comenzó hace 200 años, pongan ustedes la fecha: 1776, año de la revolución norteamericana; 1789, año de la revolución francesa; 1795, año de la insurrección e independencia de esclavos negros en Haití; 1810 ó 1821, años en los que aún no nos hemos puesto de acuerdo en señalar como de la independencia de México. Cualquier fecha es válida si nos ayuda a establecer el origen del pensamiento político moderno. El pensamiento político moderno, sea cual sea su aliento ideológico, parte de la pretensión de que es posible conducir el curso de la historia, señalar el camino que como sociedad hemos de seguir, emplazado por un horizonte utópico.

Pero resulta que la innovación del pensamiento político moderno, respecto a las formas de pensamiento anteriores, no fue resultado de «pensar» políticamente la «realidad». En ello confluyeron varios factores, como los cambios en aspectos productivos y tecnológicos fundamentalmente. Estos cambios condujeron a la formulación de preguntas sobre sus antecedentes, implicaciones y las visibles transformaciones que acarreaban. Alguien, muy lúcido, propuso que «no es la conciencia de los hombres la que determina la realidad, por el contrario, la realidad social es la que determina su conciencia»; sí, tienen razón, se trataba del buen amigo Carlos, Carlos Marx.

Esta idea ha logrado trascender en el tiempo no por obstinación, ni por añoranzas de marxistas trasnochados, sino que ha dejado de ser una idea abstracta para erigirse como una respuesta concreta a un fenómeno social, como lo es el cambio en las estructuras de la sociedad. Sin pretender reducir el planteamiento, ni mucho menos desprenderlo de todo su contenido o limitaciones, me limitaré a señalar que existe una clara relación entre la economía y la política; de toda forma que cualquier transformación que pretendamos hacer de nuestra realidad social, no sólo derivará de pensar políticamente la realidad, sino que se sostendrá de nuestra capacidad de transformar la manera en la que socialmente producimos la riqueza y, más aún, de cómo la distribuiremos.

III

En algún momento, durante la administración federal del alcohólico de Felipe Calderón (afirmación que no discutiré aquí), se nos invitó a participar en el concurso «El trámite más inútil». Aunque la merecida ganadora fue una derechohabiente del IMSS, hay quien dijo que el trámite más inútil es el voto, hoy en día no podría estar más de acuerdo. Ningún gobernador, diputado federal o local, presidente municipal, regidor o quien sea, tiene la facultad o la atribución de decidir en política económica, y mucho menos en el tipo de economía política que como país nos define ante el sistema económico internacional. Quien diga que, de votar por ella o por él, mejorará tu situación económica, que las tortillas no faltarán en la mesa, que tendrás un mejor empleo o que resolverá la pobreza, habla para no decir nada. La Constitución política no brinda ningún margen de acción para que algún «representante popular» decida en economía. Todo político en México actúa en los márgenes que le proporciona la política económica nacional. Que aunque es política de Estado, el Estado mexicano no gobierna; podría, si nuestros representantes así lo quisieran. Obviamente se discute y acuerda en el idílico mundo del trabajo legislativo, ¿quiénes?, claro está que los «representantes populares», pero resulta que éstos no deciden en base a una voluntad popular.

Se me dirá que por esta misma razón es importante «ciudadanizar» la política, de tal forma que el voto es fundamental, que todo avance o retroceso en este tema es propio de la democracia, de sus tiempos. Pero, lo que no nos detenemos a contemplar, es que así como la «democracia» en México ha dado lugar a la participación de candidatos como Pedro Kumamoto, de quien sólo puedo expresar respeto y admiración, ni aún así votaría por él. Esto, en total desconfianza a las bondades de la «democracia» mexicana, que también ha dado lugar a la participación de candidatos como el ciudadano Guillermo Cienfuegos, «el payaso Lagrimita», a quien no le guardo respeto alguno, ni mucho menos a los artífices de su campaña y sus defensores, entre quienes cuento, desde luego, con sus justas excepciones, a los funcionarios del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

IV

En tanto, lo que debiéramos aprestarnos a discutir no es el sentido de nuestro voto, o si se debiera anular. Cualquier cambio que nos propongamos realizar tiene que ver con discusiones que se nos han dicho superadas. ¿Quién, quiénes y por qué decidieron que ya no se valía discutir la base de la propiedad privada? ¿Por qué un tema como este sólo se discute en foros especializados, a los que asistimos con el propósito de recabar evidencia de nuestra «productividad académica»? ¿De verdad resulta tan aberrante o herético hoy en día discutir si la riqueza es una construcción social y que por tanto su distribución no debe ser por un principio de propiedad privada? ¿Cuándo comenzaremos a discutir, democráticamente, el sentido de lo que producimos?

Aunque todo lo dicho sólo es una forma de pensar y, quizá, de actuar políticamente incorrecto.

Críticas, comentarios y donaciones de cualquier ejemplar de la Contribución a la crítica de la economía política a v4l3nc14@gmail.com

mover a México

Cuando recorres las calles o las carreteras del país, sea en ciudades de alguna o mucha importancia o en las solidarias comunidades indígenas o de campesinos, no se puede dejar se sentir rabia. Rabia porque en todos estos lugares se echan de ver lo efectos de lo que nuestra clase política, muy oronda, dice que hace para «mover a México».

–Oiga usted, parecen decir, déjeme decirle que la riqueza del «milagro mexicano», del «desarrollo estabilizador», de la «administración de la abundancia», «del pacto», de los «ajustes estructurales», y de la «transición democrática» no alcanza pa’ todos. Es más –insisten–, fue irresponsable creer que era responsabilidad del gobierno de la Revolución, ¡sí! de la Revolución, fomentar mediante la inversión pública todas sus potencialidades económicas, para que ustedes, buenos mexicanos, dejaran de estar jodidos. Porque, hay que decirlo, ahora vemos muy claro que ustedes están jodidos porque quieren, que su situación en nada ha tenido que ver la complicidad de los gobiernos, a todo nivel, con caciques y líderes corruptos hijosdeputa. Por lo que toca a este gobierno, para «mover a México», «liberarlos» de su dependencia al gobierno. Para que sean creativos, innovadores, emprendedores y todas las demás mamadas que nos dicen los consultores externos en los seminarios y talleres que se pagan con sus impuestos. 

La rabia es un regalo.

Comunidad Indígena de Santa María de Ostula

Una brevísima galería fotográfica sobre cómo transcurre la vida en Santa María Ostula, municipio de Aquila en el estado de Michoacán, cuando no son atacados por el ejército y la policía federal. Las fotografías fueron tomadas en febrero de 2015, antes de la conmemoración del primer aniversario de la toma de Ostula, cuando los miembros de esta comunidad que habían sido desplazados por los caballeros templarios recuperaron sus hogares.

«Dialéctica de la imaginación: Pablo González Casanova, una biografía intelectual»

El viernes 27 de marzo, en Colima, tendremos el gusto de conversar sobre el trabajo académico e intelectual del sociólogo más importante en México y Latinoamérica. Este conversatorio ocurre gracias a Jaime Torres Guillén y a su libro «Dialéctica de la imaginación: Pablo González Casanova, una biografía intelectual». Si pueden, ¡caiganle!

Sexta saboreada de mezcales tradicionales, Zapotitlán 2015. «Chacolo»

En la región sur del estado de Jalisco, colindante con la zona norte del estado de Colima, custodiada por los volcanes «Nevado» y «del Fuego» y la masa montañosa conocida como «el Cerro grande» se encuentra la parcela de Macario Partida. Maestro mezcalero que durante toda su vida se ha dedicado a conservar técnicas tradicionales para la producción de mezcal de agave y, además, lo hace empleando variedades de agaves igualmente tradicionales, muestra de la biodiversidad de la zona. Agaves «telcruz», «cenizo», «limeño», entre otros, son los peculiares nombres con los que se conocen estas plantas en esta región.

La parcela de don Macario está ubicada en el municipio de Zapotitlán de Vadillo, Jalisco, anteriormente conocido como «Chacolo»; el tiempo y el proceso de aculturación han ocasionado que los habitantes desconozcan el significado de esta palabra hoy en día reivindicada con la intención de recuperar, lo más posible, los elementos sincréticos de su identidad.

Les comparto una breve galería gráfica en la que podrán apreciar algunos elementos del proceso que realiza don Macario que, en palabras de el arqueólogo Fer Zozaya, no es otra cosa que tecnología prehispánica, española y filipina que durante 500 años se han conjugado y dado lugar a la bebida, esta sí, nacional por excelencia…. ¡Salud!

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