Temacapulín y el arte de la resistencia

Adversus populus I Cuando la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) anunció en el año 2005 la edificación de una presa en Los Altos de Jalisco, y que esta obra implicaría la afectación y el desplazamiento de los habitantes de las comunidades de Temacapulín, Acasico y Palmarejo; probablemente, supuso que la población alteña recibiría esta decisión… Seguir leyendo Temacapulín y el arte de la resistencia

Sinarcópolis

Adversus populus I El canon popular sugiere que lo que se ve no se pregunta. Pero no todo lo que se nos presenta como obvio o evidente debe pasar desapercibido ni, mucho menos, evita que nos formulemos ciertas consideraciones sobre los hechos que dan forma a lo cotidiano. Esto me parece particularmente válido si contemplamos… Seguir leyendo Sinarcópolis

1986

La cosa pasó en febrero. No hace mucho, tú estabas todavía chiquillo; pero nadie cuenta nada, como si les diera vergüenza o yo no sé qué. ¿Miedo? La verdad sí tenía miedo, pero tampoco quería pasar por collón, así le entré. Se veía venir, desde que las gentes de San Julián la habían ganado en el 79, llevando a don Ramón Pérez a presidente. Ese año, ese municipio fue el primero en la historia de todo el país donde mi Gallo se hacía gobierno, aunque municipal y chiquito pero era el comienzo; ya desde ese momento las gentes del gobierno, del PRI y los caciques se empezaron a inquietar porque donde fuera ganábamos simpatizantes y cada pueblo formaba sus comités, gentes de la pastoral diocesana y en particular de los cursillistas fueron colaboradores muy entusiastas. Era una chulada ver cómo la participación ciudadana crecía, y crecía a nuestro favor. Fue una lástima, después de tanto batallar y hacer bien las cosas se dejaran perder como quien deja pasar la cosecha. Nosotros, el pueblo, estábamos dispuestos a todo, nomás era cosa de estar respaldados por los jefes y no nos sacan, pero ya ves “donde manda capitán...” Pero deja te sigo contando de aquello: junto con San Julián, Jalos también era pedemista, pero ahí no nos reconocieron el triunfo de Chuy Reynoso, impugnamos y se logró la anulación de la elección e instalaron un consejo municipal encabezado por Jesús Hermosillo. Pero no paro ahí. A la elección siguiente de nuevo nos jugaron chueco, pero los de Jalos sacaron la casta y mantuvieron por 18 días un plantón fuera de presidencia, hasta que los sacaron a empujones los antimotines. Al final pusieron a Salvador Soto y las demandas no fueron satisfechas, pero la cosa estaba hecha, ya sabemos. La defensa del voto se puede hacer, cosa que acá en Lagos hicimos en el 86.