Mac mexicana

Luego de leer con atención la mayor cantidad posible de artículos, cartas, ensayos, post y demás reflexiones acerca de la actual crisis económica, me aventuro a compartir con ustedes, amigos lectores, y someter a su consideración, escrutinio y crítica la siguiente tesis.
Dados los últimos acontecimientos que en materia política han sacudido el desarrollo y seguridad del sistema mundo (Wallerstein, 1979); éste, no puede más que responder en sus propios términos y lógica de desarrollo. Y es que la actual crisis económica no es el la ruptura por todos los críticos esperada, tampoco es la conclusión del modelo de desarrollo industrial concebido a principios del siglo XX; mucho menos es el fin de la dictadura del mercado.

Simple y sencillamente es la respuesta calculada y planeada desde los centros de investigación orgánicos y las organizaciones económicas internacionales.
La verdadera crisis económica está, en este momento, siendo superada con una política intervencionista en puntos estratégicos del planeta, no al interior de las potencias de occidente y oriente, sino en el grueso de los estados satélites que funcionan como variables en el complejo sistema de equilibrios y balanzas de las bolsas de valores. Éstos, son solo los escenarios donde se desarrollan físicamente las funciones que desde las computadoras personales de los altos directivos de las corporaciones, deciden el destino de millones de personas, así como de preciados recursos como bosques, ríos, arrecifes o especies animales en general.

La verdadera amenaza no reside en el cierre de los centros de ensamblaje de Detroit o Tokio, esta situación es solo parte de la estrategia; es parte de un «periodo de ajuste estructural» donde se habrá de realizar una nueva división internacional del trabajo. La verdadera crisis comenzó cuando los primeros movimientos anti-sitémicos irrumpieron en el escenario internacional. Los piqueteros, los sin tierra, los zapatistas, los altermundistas, la Intifada, representan las más claras exigencias de igualdad, inclusión, respeto y dignidad, que ningún mercado otorga. El mercado no democratiza, genera capital, la actual crisis es una reforma de orden capitalista.
El haber homogeneizado los elementos que permiten la comunicación humana, léase los símbolos y sus significados, además de haber redituado en millonarias utilidades para los publicistas que los desarrollaron, han significado la pérdida, para millones de jóvenes en el mundo, de aquellos elementos que generan identidad. La mayor parte de quienes hemos sido educados por los mass media, hemos perdido nociones de tiempo y espacio, herencias de nuestros respectivos grupos culturales; en cambio, hemos aprendido los símbolos del mercado.

Manuel Castells apostaba a que cada región del mundo, otorgaría cierto elemento característico a su peculiar forma de integrarse al mercado mundial, seguramente se refría a la mac mexicana, contraparte del big mac. Jürgen Habermas sostiene que en la teoría de sistemas, los disidentes, incluso, son sumamente necesarios para perpetuar el sistema en sí, por ello todos los instrumentos de educación posibles, difunden y exhiben ese sistema de valores como único e irremplazable; tomemos por ejemplo un caso mexicano.

Arturo Warman, por mucho tiempo, como etnólogo encabezó las más fuertes críticas a las políticas que en materia de desarrollo social y económico impulsaron los gobiernos anteriores al de Carlos Salinas de Gortari; una vez que éste, conviene con el académico los términos de su cargo al frente de la Secretaría de la Reforma Agraria, México padeció, de tajo, una serie de reformas que diluyeron los magros resultados del agrarismo a la mexicana. Pese a ello, Warman publicó, hace unos años El campo mexicano en el siglo XX, una gran justificación técnica de la reconversión de las formas de posesión de la tierra y la desaparición de la sociedad campesina tradicional en busca de pequeñas unidades de producción. Ese paso significó para México su ingreso a la gran carpa aceptando su posición de estado satélite.

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1 comentario en “Mac mexicana”

  1. Me queda una duda ¿que pasó con las reformas de Arturo Warman? Porque sigue existiendo el ejido. ¿Es este Arturo el etnologo detrás de las reformas neoliberales adoptadas durante el salinismo? No me queda muy claro tu postulado ¿así pensaba o se vendió?

    Saludos

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