Haití o «la oportunidad en tiempos de crisis»*
Los primeros días de este año, el país donde la libertad cumplió más de dos siglos de vida en el mundo, Haití pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal. «Devasta un terremoto la capital haitiana», «Devastación inimaginable en la capital, dice el presidente Préval», «Los cuerpos se acumulan en las calles; los hospitales, colapsados», «Fluye la ayuda internacional a la isla», «EU envía un portaviones» ¿Qué es lo que transportan esos portaviones? Marines.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud (Galeano, 2004).
Sobre la historia de la más libre de las naciones latinoamericanas Eduardo Galeano señala:
La revolución francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
-¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
-El anterior.
-Pues que se restablezca.
Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de 50 naves llenas de soldados.
Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron «la deuda francesa». Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21 mil 700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de Estados Unidos.
En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana (igual que ahora) y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del City Bank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restaurantes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.
La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
El estado marcial que luego del terremoto del 12 de enero ha impuesto el gobierno de los Estados Unidos en Haití, es una flagrante violación a la soberanía de la Isla y a los tratados internacionales de no intervención militar sin una declaratoria de guerra avalada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La violación ocurre ante la complacencia de países como Francia, Alemania y por supuesto Inglaterra. La ocupación militar desde la óptica de la administración de Obama se debe al vacío de poder que ha generado la catástrofe natural y poco habla de la ventaja geoestratégica que el despliegue de tropas le permite para intimidar a países del «eje del mal» como Cuba y Venezuela.
En el campo de la salud y otras áreas, Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 227 de las 337 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria. Trabajarán ahora con el refuerzo que viajó ayer para salvar vidas en esta crítica situación. Pueden movilizarse, por lo tanto, sin especial esfuerzo, hasta mil médicos y especialistas de la salud que ya están casi todos allí y dispuestos a cooperar con cualquier otro Estado que desee salvar vidas haitianas y rehabilitar heridos. (La Jornada, Viernes 15 de enero de 2010. Fidel Castro Ruz «La lección de Haití»).
El Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe del siglo XXI llegan en un contexto que empresarios y escritores de best sellers describen acertadamente como «la oportunidad en tiempos de crisis». Y ante esta crisis, la administración del primer presidente negro de los Estados Unidos ha optado por mantener la supremacía geoestratégica en el continente y continuar con su política USA Patriot Act. Galeano concluye:
En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.
Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes…
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.
También espera las nuestras.
*Texto redactado a partir de La maldición blanca que Eduardo Galeano publicó en el año 2004 en el marco de los 200 años de la revolución haitiana. Espero acepten mi atrevimiento.
22 enero 2010 | Categories: estrictamente personal | Tags: Barack Obama, Cuba, Detino Manifiesto, Doctrina Monroe, Eduardo Galeano, Haití, la oportunidad en tiempos de crisis, Obama, Venezuela | Deja un Comentario »
El salta-atrás

Sin duda alguna, el triunfo del candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, es el más importante acontecimiento que determinará el cauce de los procesos políticos y económicos en la llamada aldea global.
Un presidente negro comandando una nación multicultural que sin embargo no se asume como tal. El ideal norteamericano se construye arquetípicamente de la idea de los padres fundadores de aquellas trece colonias inglesas, cuyo desarrollo y posicionamiento en el mundo se debió, fundamentalmente, a una economía esclavista en su momento y colonialista hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX. Uno de los principales defensores de la «América blanca», Samuel Huntington, concluía que el liderazgo norteamericano se debía fundamentalmente a los principios étnicos de aquella nación, blanca y protestante, donde los inmigrantes europeos se integraban a ella diluyendo sus antiguas costumbres, manteniendo sólo aquellas que empataban con la visión «americana» del mundo.
Es mucho el entusiasmo y la esperanza depositada en el carisma de ese hombre de sonrisa amplia. Esperemos que esté a la altura de las circunstancias y prevalezca su humanismo sobre los intereses de los grandes capitales.
«Change, we need», reza el eslogan de la campaña de Obama.
«I think so», pienso yo, pero, siendo prudentes, habrá que esperar las primeras acciones de su gobierno para poder creer o no en su discurso.
Lo evidente es que aquel país habrá de enfrentarse a sus propios demonios, y es que en la historia de los hombres que han ejercido el cargo de presidente, doce tuvieron esclavos, ocho de ellos en funciones. El primer hombre que liberó por la fuerza a un esclavo en aquel país fue Antonio López de Santa Anna. ¿Recuerdan El Álamo? El último presidente esclavista de Estados Unidos fue James Buchanan. Lincoln, por su parte, abolió la esclavitud e inauguró con ello la Guerra Civil americana. El último presidente de los Estados Unidos que tuvo esclavos fue Ulises S. Grant (1869-1877), quien peleó y venció a los esclavistas confederados del sur. La segregación racial fue ordenada por el presidente Woodrow Wilson en 1913, y posteriormente abolida por Harry S. Truman en los años 40, aunque de joven perteneció al Ku Klux Klan. Ahora resulta que los antepasados maternos del actual presidente electo de los Estados Unidos, afroamericano, eran esclavistas.
Esperamos que la segregación racial, con este acontecimiento, sufra por fin un golpe decisivo para su erradicación, y es que en diferentes momentos de la historia ha sido el eje de las relaciones humanas y por ende políticas, culturales y económicas.
En México, durante la Colonia, de la creciente mezcla de sangres, ya en la segunda mitad del siglo XVI se conocían los siguientes tipos y subtipos:
• De español y española, criollo
• De español e india, mestizo
• De mestizo y española, castizo
• De castizo y española, español
• De español y negra, mulato
• De mulato y española, morisco
El salta-atrás tenía características de negro, si bien nacía de una familia blanca. Generalmente se creía que este fenómeno de atavismo se producía a la tercera o cuarta generación, de una abuela negra con un blanco. Ahora pregunto: ¿realmente importa?
Artículo publicado el viernes 14 de noviembre de 2008 por elPeriódico de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco
Artículo publicado en el periódico de difusión universitaria Rapsoda del Centro Universitario de Los Lagos
Escucha este artículo en ((( La cueva de las orquídeas susurrantes))) viernes 14 de noviembre de 2008.
13 noviembre 2008 | Categories: estrictamente personal | Tags: aldea global, América, Barack, Barack Obama, esclavismo, esclavos, Estados Unidos, Obama, Presidente, sistema mundo, USA | 3 Comentarios »












